Kelly D ECM
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Descripción de la experiencia:
El 7 de Mayo de 1978 cerca de las
10:20 p.m., me vi envuelta en un accidente que en palabras del Equipo Médico de
Emergencia y la Policía 'debió haber sido fatal'. Ese 'debió' fue, por
supuesto, en términos de lógica terrenal. La experiencia que voy a describir
aconteció fuera de la caja de la lógica terrena. El accidente fue
precedido por tres eventos premonitorios.
Luego de haber detenido mi auto frente
a un signo pare, yo miré a través de la calle, vi una ambulancia estacionada y
pensé: '¡Qué bien!' Retiré mi dentadura postiza parcial de la guantera del
vehículo y la instalé en mi boca pensando: 'Vas a querer verte bien'. Esto era
extraño, ya que yo sólo conducía una corta distancia desde mi casa a la casa de
mis padres. Yo ya me había dado una ducha y puesto colonia, pensando: 'Tú
nunca sabes con quién te podrías encontrar'. Viré a la izquierda a unos quince
kilómetros por hora. Yo no vi el auto que venía hacia mí a 115 kmh,
perseguido por la Policía de la ciudad, también a 115 kmh. El auto cambió
de dirección dentro de su pista izquierda y me impactó de frente. Mi auto
fue aniquilado. Después me contaron que había girado sobre si mismo unas
veinte veces a lo menos y más de 200 personas de la vecindad se habían juntado a
mirar. El auto que me impacto siguió e impactó un poste y el conductor escapó
del auto que había robado.
Desde donde yo estaba, yo escuché el
choque ensordecedor y mis propios gritos ensordecedores debajo de mí, ya que
(como más tarde conjeturaría) yo había sido espiritualmente catapultada a través
de mi cuello y a los brazos de María, la Madre de Dios [Frecuentemente se le
llama a María en la literatura religiosa ‘El cuello de la Iglesia’]. No
tenía percepción de mi cuerpo, incluyendo mi cuello y al principio no veía nada,
pero yo oía música que sonaba como la más hermosa risa de niño o, yo pensé:
'¡Ángeles; el Querubín!' Era más hermosa que ninguna música que jamás hubiera
escuchado en la Tierra y yo sentí que los ángeles reían cuando algo bueno
acontecía en la Tierra. Sentí que ésta era la música de las esferas.
Los ángeles (a quienes nunca vi) eran como pétalos de la Rosa que me cobijaba
con amor. Yo me sentía segura, libre y con la certeza de que esto eran las
puertas hacia el Cielo. No soy capaz de describir lo extremo de la alegría y la
paz. Todo este tiempo, yo escuchaba lo que estaba ocurriendo debajo y me daba
cuenta que mientras quede tierra, todo allí es siempre una fracción; aquéllo que
parezca ser un 'accidente' aquí, es Realidad allá. Como episcopaliana que soy,
yo percibí la fracción como aquélla del Cuerpo de Cristo.
Entonces escuché las palabras: 'feliz
o María' (En Inglés:
‘merry o Mary, que suenan igual entre si. N. del T.) y
'antojo' que me decían que María y sus ángeles eran Júbilo y que el Antojo de
Dios allí arriba era Su Voluntad. delineando así la fracción Feliz Antojo /
Voluntad Sombría. La idea de que la Voluntad de Dios era Su Antojo en la
Realidad quería decir para mí que el viento que sopla adonde quiere, era la
resolución de la Fracción. En palabras de una gran canción: 'La respuesta, mi
amigo, está soplando en el viento'. El viento era el Espíritu Santo.
Entonces yo vi lo que sólo puedo
describir como almas con sus cabezas cubiertas como si fuesen monjes y monjas
moviéndose adelante y atrás sobre la división entre la ‘vida’ y la ‘muerte’.
Me pregunté sobre si estaba observando o no la reencarnación misma y de una
forma muy profunda me di cuenta que ésta era una pregunta sin importancia.
Claramente nuestro Madre, Padre y Dios tenía todo el mundo en sus manos.
Podía percibir la más profunda compasión por aquéllos cuyas muertes parecen no
tener asunto y aquéllos cuyas muertes parecen ser un chiste cruel y por aquéllos
cuyo dolor por sus seres amados es intolerable. Aun así y tal como Santa Juliana
de Norwich ha dicho: 'Todo está bien y todo cuanto ha de ser estará bien'.
Sentí que se me había dado la respuesta a la antigua pregunta de por qué malas
cosas le ocurren a personas buenas. La respuesta es Feliz Antojo y lo
entenderemos en el Cielo y no antes.
La paz que sentí junto con esta
comprensión, era completa y quise quedarme ahí para siempre. Quise
encontrarme con mis familiares y definitivamente entrar. Pero eso no iba a
ser así. Porque se me dijo nuevamente 'María' a mí, pero esta vez yo
comprendí que se refería a mi pequeña hermana Mary Elizabeth, una persona con el
Síndrome de Down que en algún momento me requeriría como su guardián legal en
caso de que alguna cosa le ocurriera a nuestra madre o nuestro padre, (lo cual
en última instancia probó ser el caso). De una vez, mi ferviente deseo de
permanecer ahí donde yo estaba por toda la eternidad fue re-enfocado y yo estuve
de vuelta en mi vehículo.
Cuando regresé a mi cuerpo dentro del
auto, yo me estaba riendo más bien de una manera histérica. Mi risa parecía ser
una extensión de la canción de los ángeles y mi propio asombro humillado de que
mi hora no hubiese todavía llegado. De pronto, en la puerta izquierda del
auto, apareció mi 'ángel en la Tierra’ (para citar otra canción). Él miró
los hechos con una larga cola en su cabello y los más benévolos ojos y una
autoridad que era como de afuera de este mundo. Me ordenó bajar el vidrio de la
ventana y dejar inmediatamente de reír porque el Equipo Médico de Emergencia
podría sentir que yo debiera ser puesta en un ala psiquiátrica. Yo le respondí:
‘Pero, ¿Sabes tú cómo es todo esto? ¿Y lo entretenido que es que
no me graduara? Él asintió en
completo entendimiento y de nuevo suavemente me ordenó que me controlara, lo
cual yo hice a tiempo que el Equipo Médico de Emergencias y la Policía llegaban.
Yo creo que fue un gran milagro ser capaz de parar de reír. Lo atribuyo por
completo a la ayuda de mi muy especial guía.
El Equipo Médico de Emergencias y la
Policía llegaron al mismo tiempo, declarando al unísono que yo era 'claramente
inocente' lo cual significaba no sólo que yo era la víctima del accidente, sino
que también tenía dos otros significados que voy a describir más adelante. El
Equipo Médico de Emergencias me preguntó si era capaz de mover mi mano derecha y
cuando me vi hacia abajo me di cuenta que estaba cubierta de sangre desde mi
cabeza hasta mis manos. Cuando descubrí que era capaz de mover mi mano
derecha, me pidieron que apagara el motor de inmediato.
(También me encantó darme cuenta que
era capaz de mover mi mano izquierda, porque yo soy una pianista). Más
adelante me dijeron que el hecho de haber apagado el motor era sin duda un hecho
que me había permitido sobrevivir el choque. Me instalaron un collar cervical y
me extrajeron lentamente desde el auto, ordenándome que no me moviese.
Había dejado de reírme, mas no era capaz de borrar la sonrisa de mi rostro.
Hubiera deseado quedarme en el Cielo, pero Dios había trabajado para que
estuviera aquí y toda esta cosa me había impactado como un verdadero capricho.
Aparentemente yo brillaba ya que así me contó el equipo médico, y yo pensé para
mis adentros: ¡Si ustedes supieran de dónde vengo!
Estaba llena de compasión y aprecio
por todos quienes cuidaron de mí; eran algo que se me regalaba directo desde el
Cielo. Esta paz y confiada paciencia por cierto era un signo médico de
conmoción; pero espiritualmente, ellos fueron un tremendo regalo. En la
sala de emergencias, no se encontró más lesión que un latigazo de cuello, a
pesar de que dos arterias sangrantes debieron ser ligadas. Pusieron un
pañuelo sobre mi cabeza. Me mandaron a casa y me ordenaron no lavarme el pelo ni
de ninguna forma contrariar mi cabeza durante cinco días. No hallaron
evidencia de traumatismo craneoencefálico y yo me mantenía alerta. Querían
darme analgésicos y Diazepam, pero me negué, ya que no sentía ningún dolor.
Al día siguiente mis padres con Mary
Elizabeth condujeron hasta Hartford para pasarme a buscar y llevarme a casa.
Camino a casa nos detuvimos en un centro de salud en el que yo justo 'coincidía'
con tener una cita con un ortopedista ese mismo día. El ortopedista iba a
revisar la artritis de mi cuello, que me había estado molestando por cerca de un
año. Cuando me examinó el 8 de Mayo de 1978, halló que no tenía dolor y me
dijo que había tenido una corrección ortopédica divina de 'pérdida de lordosis
cervical', que era lo que me había causado el dolor de artritis y yo debía
simplemente creerlo. No sentí dolor durante una semana, pero después de
eso, el dolor del latigazo se reivindicó y debí usar un collar cervical durante
casi un año. Igual que Jacob quien luchó con un ángel, quedé con una
secuela que todavía me molesta y que me recuerda mi experiencia cercana a la
muerte.
Ahora, la otra explicación del
'claramente, ella es inocente'. Como resultado de una experiencia de
conversión al comienzo de mis años treinta, yo había estado asistiendo
regularmente a una iglesia Episcopal después de años de evitarlo. Yo soy
una 'P.K.' (Preacher's Kid; literalmente, Niño del Predicador) que tenía en ese
tiempo no sólo el resentimiento de la atmósfera de pecera para pez dorado dada
por su situación, sino que además mi padre era la fuente del abuso sexual
original en mi vida que había sido característicamente seguido por muchas otras
instancias. Después de mi conversión, que se produjo poco después de
contarle a un sacerdote del abuso de mi padre sobre mí, yo estuve radiante de
alegría y la esposa del sacerdote interpretó esto como que yo le había ‘puesto
el gorro’ con su esposo. No soy una santa, pero éste no era el caso. Yo
era en extremo demasiado vulnerable y agradecida de sentir a Dios una presencia
real en mi vida en ese momento para andar interesada en andar 'tonteando' por
ahí. Justo antes del accidente, el 7 de Mayo, yo había terminado una carta
al sacerdote diciéndole a éste que ya no sería capaz de seguir asistiendo a su
iglesia dado el hecho de que su esposa había dejado de asistir a los servicios
debido a mí. Yo andaba con la carta en el auto durante el accidente y tan
pronto como apagué el motor, me sentí aliviada de ver que estaba todavía ahí, en
el asiento a mi lado. Era bueno regresar a la Tierra y escuchar
'claramente, ella es inocente' debido a que el pensamiento de que se sospechara
de mí por adulterio había sido terriblemente doloroso para mí. También es
verdad que mi madre me hizo a mí responsable por el abuso de mi padre, así que
ahí hubo un triple significado para la frase.
La semana siguiente a mi escape de la
muerte estuvo llena de signos místicos y maravillas. El 8 de Mayo suele ser el
día festivo de la Santa Episcopaliana Juliana de Norwich. 'Coincidió' que
mientras yo meditaba el 8 de Mayo, agradeciendo a Dios por salvarme la vida, yo
tuve la visión de Jesucristo con la corona de espinas sobre su cabeza y la
sangre corriendo sobre su cara y sus hombros. Esta visión es la primera de
una serie descrita por Santa Juliana en el libro que ella escribió,
‘Exposiciones’, en el Siglo 14. Yo había sido aconsejada por mis nuevos
amigos cristianos que yo debía leer el trabajo de Santa Juliana porque creían
que yo debía ser simpática con ella y yo había comenzado a leer el libro, pero
sólo había alcanzado a leer la descripción de una visión cuando el accidente
ocurrió. Durante los 5 días que se me pidió que mantuviera el pañuelo sobre mi
pelo, yo vi muchos signos y maravillas que no describiré aquí debido a su gran
extensión. Tan sólo diré que yo llego a creer que la sangre en mi cabeza
era la sangre de Cristo más que la mía ya que yo no había 'resistido hasta el
punto de verter mi propia sangre' (en Hebreos).
Fui salvada de la muerte por Dios
quien no estaba listo para llevarme a Si Mismo por la eternidad. Cuidé de mi
hermanita cuando mi madre desarrolló la enfermedad de Párkinson y mi padre, una
falla cardíaca congestiva sin ser capaz de monitorear la diabetes de Mary
teniendo que ser llevada rápidamente al hospital varias veces debido a manejo
inadecuado que casi la mata. Pedí reuniones de Asistentes Sociales, Médicos,
Enfermeras y familias adoptivas potenciales durante un año y finalmente la
familia adoptiva estuvo de acuerdo en llevarse a Mary a vivir con ellos y la
adoptó poco tiempo después. Mary vivió diez maravillosos años con su familia
adoptiva, hasta su muerte por una caída en la ducha que le causó un paro. Yo fui
su guardián legal y me hice cargo de desconectarla debido a que Mamá estaba en
el Cielo y era demasiado para Papá. Así es que he cumplido todo por lo cual fui
devuelta acá, pero eso fue poco tiempo atrás y una cosa he aprendido y es que yo
estaré aquí hasta que mi trabajo esté terminado y entonces seré capaz de
regresar al glorioso lugar de la eterna paz que fui capaz de visitar tan
brevemente.
Ésta fue la más importante experiencia
de mi vida. No soy susceptible ahora de ser sobrecogida por el horror ante
nada que ocurra acá en la Tierra, porque yo sé con certeza que existe un lugar
para cada uno de nosotros más allá de la muerte donde la paz y la alegría son
completas.
Información
previa:
Sexo:
Mujer
Fecha en que
ocurrió la ECM:
'7 de Mayo de
1978'
¿En el momento
de su experiencia, existía alguna circunstancia que amenazara su vida?
Si
Accidente
Latigazo de
cuello. Accidente automovilístico
Elementos de
la ECM:
¿Cómo
considera el contenido de su experiencia?
Maravilloso
¿Se sintió
separado de su cuerpo?
Perdí la consciencia de mi cuerpo
¿Cómo
compararía su máximo nivel de consciencia y alerta durante la experiencia con su
consciencia y alerta normal de todos los días?
Más
Consciente y alerta de lo normal Cuando estuve fuera de mi
cuerpo y a las Puertas del Cielo.
¿En qué momento de la experiencia
estuvo en su máximo nivel de consciencia y alerta?
normal
Cuando estuve fuera de mi cuerpo y a las Puertas del Cielo.
¿Sus
pensamientos estaban acelerados?
Increíblemente
¿El tiempo
pareció acelerarse o ralentizarse?
Todo parecía estar sucediendo a la vez; o el tiempo se detuvo o perdió
todo significado Aunque
yo escuché el accidente debajo de mí y mis gritos, sin embargo, donde yo estaba
no había tiempo.
¿Sus sentidos
eran más intensos que de costumbre?
Increíblemente más intensos
Compare por
favor su visión durante la experiencia con su visión cotidiana que tenía
inmediatamente antes del momento de la experiencia.
No
Compare por favor su audición durante
la experiencia con su audición cotidiana que tenía inmediatamente antes del
momento de la experiencia.
Si
Yo oí ángeles cantando y oí cosas dichas para mí por Dios; y no escuché nada
más. Había claridad de que esta experiencia era toda para mí.
¿Le pareció
ser Consciente de cosas que ocurrían en otro lugar, como si se tratase de
percepción extra sensorial (ESP)?
Sí, y los hechos han sido comprobados
¿Pasó hacia o a
través de un túnel?
Incierto No
era un túnel, pero luego yo pensé espiritualmente que yo había salido por mi
cuello para caer en los brazos de María, quien a veces es llamada ´el cuello de
la Iglesia'.
Yo estuve en las Puertas del
Cielo.
¿Encontró o llegó
a ser Consciente de algún ser difunto (o todavía vivo)?
Si Yo estuve rodeada
de ángeles cantando, a quienes yo no vi. Yo sí vi almas moviéndose hacia
adelante y atrás entre la vida y la muerte.
Yo no los conocí ni nos comunicamos.
¿Vio, o se sintió
envuelto por, una luz brillante?
Una luz de claro origen místico o de otro mundo
¿Vio una luz
sobrenatural?
No
¿Le pareció
entrar a algún otro mundo sobrenatural?
Un reino claramente místico o sobrenatural
¿Qué emociones
sintió durante la experiencia?
Alegría, paz, confianza, sorpresa, una profunda
sensación de ser amada.
¿Tuvo¿Tuvo
una sensación de alegría?
Increíble
alegría
¿Sintió una
sensación de armonía o unidad con el Universo?
Me sentía unido o uno con el mundo
¿Le pareció de
repente entenderlo todo?
Todo sobre el Universo
¿Volvieron a
usted escenas de su pasado?
Mi pasado rápidamente pasó ante mí, fuera de mi control
¿Vinieron a
usted escenas del futuro?
Escenas del futuro del mundo Yo tenía que llegar a ser
la guardiana legal de Mary.
Eso se
hizo realidad y fue la razón de por qué yo fui ‘devuelta’ a la Tierra.
¿Alcanzó un límite o una estructura
física limitante?
No
¿Llegó a una frontera o punto de no
retorno?
Llegué a una barrera que no se me
permitió cruzar; o fui devuelto contra mi voluntad
Dios,
espiritualidad y religión:
¿Qué
importancia le daba a su vida religiosa / espiritual antes de su experiencia?
Incierto
Episcopaliana
¿Han cambiado
sus prácticas religiosas desde su experiencia?
No
¿Cuál es su
religión ahora?
Liberal Episcopaliana
¿Ha tenido un
cambio en sus valores y creencias debido a su experiencia?
No
¿Le pareció
encontrar a un ser místico o una presencia, u oyó una voz no identificable?
Me encontré con un ser definido, o una voz claramente de origen místico o
sobrenatural
¿Vio usted
espíritus fallecidos o religiosos?
Los vi realmente
Con respecto a
nuestras vidas terrenales aparte de la religión:
¿Obtuvo durante su experiencia
conocimiento o información especial sobre su finalidad?
Si Yo supe
que tenía que regresar para cuidar de mi hermana.
También supe que Dios tiene completo
control y cuidado sobre quién vive y quién muere. En cierto modo, me hizo sentir
total confianza en todo.
Después de la
ECM:
¿Fue la
experiencia difícil de expresar con palabras?
Incierto
A través de los años he escrito esto va
|rias veces sólo para sentir que mis palabras fueron inadecuadas para
expresar la paz y la alegría que viví. Todavía me pasa igual.
¿Ha tenido
tras la experiencia dones psíquicos, no ordinarios u otros dones especiales que
no tuviera antes de la experiencia?
Si
Durante la semana que siguió a la experiencia, me encontré a mí misma capaz de
orar por el mundo sin esfuerzo; de sentir que estaba orando las oraciones que
Dios me daba para orar y para saber que ellas eran todas respondidas.
Vi muchas
visiones de Jesús y María, Su Madre, muy intensas y extáticas.
¿Hay una o más
partes de la experiencia que son especialmente significativas o importantes para
usted?
El hecho
de que la risa de los ángeles fuera música (para mí) y que sintiera que yo
estaba verdaderamente escuchando la música de las esferas quería decir mucho,
debido a que yo soy una música.
¿Ha compartido
usted alguna vez esta experiencia con otros?
Si
Cerca de un año atrás. Se lo conté a un sacerdote, molesta. Estuve
muy sorprendida porque no fui capaz de describirle la paz. Tan sólo sentí:
'¿Por qué yo? ¿Por qué yo?' El sacerdote escuchó con paciencia y dijo:
Gózalo ahora, por mí. Nunca más tuve esas experiencias ni visiones.
¿Tenía usted
algún conocimiento de las experiencias cercanas a la muerte (ECM) antes de la
experiencia?
Si
Supe sobre Kenneth Ring, pero no me contacté con él cuando pude. Me ayudó un
poco para no volverme loca, pero sí tuve la rabia que describí en la (pregunta) #37.
¿Qué pensó
sobre la realidad de su experiencia poco tiempo después (días o semanas) de que
sucediera?
La experiencia fue definitivamente real
¿Qué piensa
ahora sobre la realidad de su experiencia?
La experiencia fue definitivamente real
¿En cualquier
momento de su vida, ha habido alguna vez algo que le haya reproducido parte de
la experiencia?
No
¿Hay alguna otra pregunta que podríamos hacer para
ayudarle a comunicar su experiencia?
Éste es un cuestionario excelente.